Esta historia está contada desde dos puntos de vista, ella piensa muy negativamente sobre ella misma… Él es la dicha que ella necesita en su vida.
Sabrina
Estuve pensando todo el jodido día si podía hacerlo sola o no… después de toda mi historia con suerte el niño podría tener tres piernas y un solo brazo. Pero al demonio con todo eso lo iba hacer igual.
Mi vida necesita sentido, necesito algo con lo que poder mantenerme a flote… necesito que alguien me ame incondicionalmente, ¿Quién mejor que mi propio hijo?
Así que decidí ir a la clínica de fertilización y concretar la cita que ya había planeado hace cierto tiempo, el momento era ahora o nunca.
***
No los voy a aburrir con los detalles del proceso pero les aseguro que fue exitoso e incómodo, pero me enviaron a descansar a casa… y así lo hice los primeros 3 días pero ya era martes y tenía que presentarme a trabajar, mi jefe es un grano en el trasero y pues no avise tampoco que iba a estar ausente tanto tiempo, soy la jefa del departamento de sistemas de la empresa y el 80% de esta depende que de todo mi departamento funcione a la perfección, además tengo una propuesta para expandirlo así que necesito ir a trabajar, aunque este contraindicado.
Gustavo
Últimamente mi vida esta consumida por la monotonía necesito conseguir algo de diversión y algo de sexo. Un año sin sexo es mucho tiempo y mi mano no es precisamente muy satisfactoria. Si cumple con su trabajo pero nada como un cuerpo caliente. Ese cuerpo podría ser mi vecina.
Ya llevo tres años tratando de hacer que la chica del 6B siquiera note mi existencia pero o es lesbiana o simplemente asexual porque jamás la he visto trayendo un chico a casa o una chica en su defecto.
Aunque también se pueda deber a que tiene un muy jodido mal carácter. Pero es sencillamente hermosa, se nota que es inteligente parece la jefa de algo por como siempre esta vestida o simplemente puede ser una prostituta de las caras, podría contratarla y...
Y así paso yo el día imaginando que tipo de vida lleva mi vecina y viendo como carajos hago para tenerla en mi cama.
Ese hermoso cabello rojo, esos ojos marrones que me provocan una erección automática y ese cuerpo que esta proporcionado en los lugares correctos, Dios ahora parezco un adolescente hormonal.
Sabrina
—¡¡¡Mierda!!!—Dije montándome en mi carro luego de que mi Jefe de mierda, bueno mi ex jefe de mierda me dijera que tiene que prescindir de mis servicios porque tuve un jodido mal día y no puede llegar a tiempo y hablar con los gerentes y accionista para el proyecto de ampliación en un sistema de redes para la empresa; en fin solo llegue tarde y el incompetente no puedo retener a los gerentes una simple hora.
Luego llega y me dice que no puede permitir que eso suceda de nuevo, cuando solo sucedió UNA MALDITA VEZ, lo odio. Soy la mejor ingeniera de sistemas con especialidad en Redes que pueda encontrar en este país y no voy a permitir que me deje tirada así no más. Pero lo malo es que le grite muy duro al gerente general de la empresa, que era un asno de mierda en frente a la oficina entera y da la casualidad que ese mismo idiota, es mi ex jefe de mierda, eso hace un poco difícil conseguir mi trabajo de vuelta.
No llegue temprano por una razón de peso que no puedo mencionar por que la omití hace 4 años cuando me contrataron en primer lugar, soy epiléptica y justo esta mañana me sentía particularmente mal y vivo sola, tuve una crisis y necesite más tiempo que de costumbre para alistarme.
Aunque mi mama se opuso mucho y cuando digo mucho estoy hablando de una lucha de año y medio para que me dejara mudarme a mi departamento, sola y no quiero perder esa independencia así que no le digo cuando tengo crisis como esta porque se pone muy dramática así que solo lo mantengo escondido debajo de la alfombra. Pero cuando la cosa se pone muy seria mi hermano Sam se hace cargo de mí, siempre está al pendiente de mí.
Además de todo hice la prueba correspondiente luego de dos semanas y si estoy embarazada y ahora no tengo un jodido trabajo, este día no puede ir sencillamente peor.
Pero obviamente me equivoque, estoy llegando al edificio donde está mi departamento y me empecé a sentir mal de nuevo, les explico los epilépticos tenemos un aura que nos avisa que estamos por sufrir una crisis, bueno eso está sucediendo ahora en el ascensor y solo está un hombre que no tengo la menor idea de quién es, pero como ya tuve una crisis esta mañana si me vuelve a dar aquí estaré peor de lo que puede estar esta mañana, mi casa por lo menos está equipada contra estas crisis, solo hice lo primero que se me ocurrió hacer en estas circunstancias, pedir ayuda.
—Hola, ¿cómo estás?—le digo a este completo extraño.
—Hola, yo muy bien. —luego me mira detenidamente y suelta. — Tú por lo que veo no tanto —Dice con una sonrisita idiota que me hace sentir peor por tener que pedirle lo que le voy a pedir.
—Podrías acompañarme a mi apartamento, ¿Por favor?—Le digo lo más normal posible.
— ¿En serio tú le estas pidiendo a un completo extraño que te acompañe a tu departamento?— Dice más molesto, que nada en realidad.
—Sabes que… olvida que te lo pedí, idiota— le digo y justo en ese momento se abre el ascensor en mi piso y bajo como alma que lleva el diablo, si voy a tener una crisis prefiero que sea en la intimidad de mi departamento y no en medio del pasillo donde no conozco ni un jodido vecino.
Abro la puerta y casi siento que me desmayo y justo el cretino del ascensor me sostiene y entra conmigo y rápidamente le digo – No dejes que me duerma— y se sienta conmigo en el sofá, nos quedamos allí como 20 minutos.
Él intentando en lo posible mantenerme despierta hablándome constantemente, allí me entere que justo somos vecinos y que compartimos una pared, que en su departamento puede escuchar perfectamente la buena música que siempre suena del otro lado de su pared siempre a esta hora y que le encanta mis días de Rock ‘n’ Roll, que le encanta Axl Rose y de cómo mi gato siempre está en el balcón… bueno hablo mucho, y en realidad se lo agradezco, luego de que me calme en serio, ya me sentía mucho mejor me levante a tomarme un pastilla para los nervios y un vaso de agua, creo que para humedecerme la garganta para intentar explicarle qué coño paso, se merece eso por lo menos, me ayudó mucho.
—Gracias, en serio GRACIAS— Dije –Creo que te debo una explicación.
—No en realidad, no me debes nada, pero si me quieres explicar queda de tu parte, entenderé que no lo quieras hacer… —Dijo muy serio y automáticamente me cayó bien podríamos intentar ser amigos o por lo menos podría intentar ser una mejor y más educada vecina.
—Bueno hoy me despidieron de mi trabajo en el que tenía 4 años y le grite a mi jefe que se fuera a la mierda así que no hay manera que lo recupere en esta vida. Y ahora seriamente lo necesito. –Le dije haciendo una mueca y él se rio, así simplemente echo la cabeza hacia atrás, era una risa que hizo que mi estómago saltara.
Le ofrecí algo de beber y acepto, le dije que se quedara que yo le iba hacer la cena, nunca pregunto qué fue lo que paso y que le siguió a mi historia así que lo agradecí, quise hacer algo de conversación banal.
—Y a todas estas ¿Cuál es tu nombre?— Le pregunte.
—Gustavo Mendoza ¿Y el tuyo?— Pregunto casualmente sin nada de casualidad en su voz.
—Sabrina Márquez y ¿A qué te dedicas?— le pregunte otra vez.
-¿Qué es esto el juego de las 20 preguntas?— me pregunto todo engreído y te aseguro quise matarlo.
—Solo intentaba hacer conversación casual pero si no quieres solo podemos esperar que este la pizza en total y completo silencio – Le dije lo más arrogante que pude sonar y creo que funciono porque se vio un poco incómodo.
—Ok está bien Sab, solo lo dije porque obviamente tu no quieres hablar de lo que te paso hace una hora y eso no es normal, así que eso es todo lo que quiero preguntar y sé que no me vas a responder, solo quiero pedirte algo…—Se veía algo inseguro. —Quiero que me dejes dormir aquí esta noche –Dijo sin una pisca de mala intención, solo con preocupación.
—¿Me estoy perdiendo de algo? ¿Tienes múltiples personalidades? Tú mismo dijiste que no te debía una explicación así que no sé por qué me sales con eso ahora… y no, no te conozco así que no te puedes quedar en mi casa ni esta noche, ni una en el futuro próximo. – Le conteste molesta, muy molesta pero en el fondo entendía su preocupación. —Yo soy perfectamente capaz de cuidarme sola.
—Pues hace un rato parecía que necesitabas mi ayuda. Y muy mal por ti porque me voy a encadenar en esta nevera sino me dejas quedarme. –Y lo dijo como si no tuviera intención de dejar mi cocina.
—Bueno voy a llamar a mi novio para que saque tu culo a patadas de aquí. —Mentí descaradamente obviamente no había un novio en años.
Se echó a reír descarada y fuertemente. –Si llámalo que lo quiero ver, por qué en los años que he vivido aquí no he visto nunca y cuando digo nunca digo todas esas veces en las que te visitan tus amigos que se besan con sus novias en el pasillo o el ascensor o casi lo hacen en el estacionamiento y nunca he visto a ningún novio aquí. —Dijo así simplemente sin ocultar su problema por el respeto de la intimidad ajena.
—¿Y tú que te dedicas a espiarme 24/7?—Le pregunte con toda la ira contenida por ponerme en evidencia tan rápido.
—No, simplemente tengo 3 años cruzándome contigo en el ascensor y en el pasillo y en el estacionamiento casi 2 o 3 veces al día y eso creo que es lo que simplemente pasa cuando vives en un complejo de apartamentos y tienes algo llamado vecinos. – Grito casi en mi cara dejándome con la boca abierta. —Así que no me dedico a espiarte todo el día tengo una vida, un trabajo, una familia con la que contactar de vez en cuando. Joder tengo que cruzar por tu puerta para entrar en mi casa. Prácticamente te veo todos los días, tu por otro lado no pareces notar el mundo a tu alrededor. —Dijo haciéndome sentir como una niña de 6 años que se comió unas galletas que no teníamos permitido comerse.
—Como creo que te calle la boca con mi argumento, voy a mi casa a cambiarme, traer ropa y venir aquí. Porque quieras o no voy a dormir aquí. No soportaría pensar que te pasó algo estando a solo una pared de distancia. —Sin decir nada más giro sobre sus talones y salió por la puerta como si nada.
Corrí y cerré mi puerta, saque la pizza del horno y la corte y me senté en el sofá frente al televisor a comer. Era otro día normal en mi rutina. Una crisis evitada, comida chatarra y mucha televisión por cable… Pero no podía sacarme de la cabeza al sexy vecino de al lado que quería cuidar de mí.
Gustavo
Luego de que le cerré la boca literalmente hablando, vi sus llaves todavía puestas en la cerradura y salí como si nada, tome las llave y fue a mi apartamento, tome una ducha porque estaba caliente como el infierno, esa mujer era de cerca muchísimo más sexy de lo que era cuando sacaba la basura los sábados en la mañana, con ese cabello rojo salvajemente suelto y rizado que hacía que tuviera un muy mal caso de bolas azules durante todo el fin de semana.
Después de que me cambie a un pantalón corto y una camisa blanca de algodón ya que generalmente dormía con mis bóxer, tome unas películas, no sabía que más hacer y si ella no quería dormir, ya que me dijo que no la dejara dormir así que bueno iba a ser mi mayor esfuerzo, quería ser amigo de ella por lo menos, era mejor que verla de lejos y que ella no notara que yo existía otra vez.
Salí de mi casa que estaba al lado de su puerta la 6C y sorpresa estaba cerrada … solo me reí y saque sus llaves de mi bolso, abrí la puerta y la vi en el sofá recostada viendo una repetición de Breaking Bad y automáticamente me calenté como el infierno, esta mujer tenía buen gusto.
Cerré la puerta me acerque al sofá y la vi dormida con un plato a medio comer de la pizza que se ofreció a hacerme más temprano, se veía tan en calma, explore el apartamento que si se parecía al mío sabia ya cuál era su cuarto, abrí la puerta y me impresiono que no fuera el cuarto típico de una mujer que se veía así de arreglada en las mañanas, estaba hecho una mierda, me gustó muchísimo más.
La levante del sofá llevándola a su cama la arrope y cerré la puerta, fui a la sala seguí viendo la televisión y me comí la mitad de la pizza que esta aun en el microondas, técnicamente era mía, puse una de las películas que traje y la revise cada hora para ver como estaba, ya eran las 3:00am cuando entre por cuarta vez a su cuarto y la encontré arropada tranquilamente y la ropa que llevaba tirada en el suelo… Toda su ropa, salí corriendo como el demonio de allí, y decidí dormir, me acosté en el cuarto de invitados que estaba al frente del suyo e intente lo más que pude no pensar que estaba a una puerta de distancia de esa preciosa, sexy y encantadora mujer DESNUDA.
***
Me despertó un huracán en la cocina, estaba terminando de ponerme la camisa cuando entro al cuarto con unos shorts cortos y un top de tirantes azul que contrastaba con esa piel suave, cremosa y ligeramente bronceada, juro por Dios que mi corazón se saltó un latido, se le veían los más bellos pechos que puedas imaginar y eso que no los estaba viendo de cerca y sin nada cubriéndolos, subí los ojos a su cara y lucia enojada, muy enojada.
—Se puede saber ¿QUÉ CARAJOS HACES TÚ EN MI CASA?— pregunto luciendo sexy como el infierno toda enojada, esta mujer me mantenía cachondo.
—Te dije que no me iría. —Respondí esperando sonar tranquilo y confiado cuando en realidad esperaba que no me cortara las bolas y las colgara en su puerta como trofeo.
—¿Cómo entraste yo cerré la puerta anoche cuando te fuiste?— pregunto enojada pero con un toque de confusión en su cara.
—Cuando salí las llaves estaban en la cerradura solo las tome y fui a mi apartamento a ducharme y tomar algunas cosas así que cuando volví no me sorprendió que estuviera cerrada la puerta, solo abrí te lleve a tu cama y me quede viendo televisión hasta que me dio sueño y me acosté en este cuarto para no dormir en el sofá y que me despertaras a patadas. – se quedó mirándome como si me estudiara como si sintiera la necesidad de saber si podía o no confiar en mi palabra así que solo espere que eligiera confiar en mí.
—No vuelvas a quedarte a dormir en mi casa y no quiero que me lleves a mi cuarto como si necesitara de un hombre para no morir por dormir incomoda unas horas. –Dijo saliendo del cuarto azotando la puerta detrás de ella.
¿Cuál era su maldito problema conmigo o con todos los hombres en dado caso?
Me reacomode la incómoda erección matutina que después del espectáculo de ella enojada conmigo no se hizo menos obvia, salí del cuarto al baño a cepillarme los dientes y lavarme la cara, aunque en realidad estaba dándole tiempo para que se calmara.
De vuelta en la cocina la encontré preparando jugo, ¿Quién bebe jugo en la mañana? Y ¿Dónde demonios puedo conseguir café recién hecho?
—¿Tienes café?— pregunte en voz baja esperando que no se volviera loca.
—En realidad sí, pero no lo tomo, por lo tanto no tengo costumbre de hacerlo, si quieres hazlo tú. —dijo y siguió colando su jugo de maracuyá
—Ok está bien, dime donde está. —y me dispuse hacer el café mientras ella siquiera intentaba agradecerme el gesto de haberla cuidado anoche.
Solo se limitó a verme y me dijo que cuando terminara la siguiera al sofá.
—Bueno tú dirás. – Le dije mientras sorbía de mi taza de café y me senté a un lado del sofá
—No quiero que pienses que soy desagradecida o que soy una perra por decir lo que voy a decir.— Intente abrir la boca y automáticamente alzo la mano y me dijo que me callara.— No me interrumpas por favor, esto que hiciste ayer te lo agradezco pero no por eso tienes que pensar que necesito de alguien que me salve cada minuto del día, eso solo me pasa cuando estoy bajo mucho estrés, estas crisis yo las resuelvo sola y me gusta hacerlo así, si quieres podemos ser amigos pero no quiero que sientas que necesito un amigo, quiero que quieras ser mi amigo por mí y solo por mí, no por lo que hiciste ayer, especialmente no por lo que viste de mi ayer.— dijo eso y simplemente se marchó a su cuarto.
Me quede sentado allí con mi café enfriándose pensando en lo tristes que se veían sus ojos cuando me dio la explicación más insípida e insignificante que me hayan dado antes y créeme yo sabía de esas explicaciones estúpidas.